Por todos son conocidos, y por muchos disfrutados, aunque en diferentes cuantías. Los servicios fantasma, como su propio nombre indica provienen de los fantasmas.
Uno de los servicios fantasma más famosos el aquel por el cual la gente mete le ropa sucia en un cesto que suele estar en el cuarto de baño, y aparece en el armario, tras un pequeño periodo de tiempo, en condiciones de darle un nuevo uso tras un pequeño periodo de tiempo. Otro servicio similar ocurre con los platos sucios y el fregadero, la basura, etc.
Estos servicios fantasma son bastante conocidos, pero hay unos pocos que yo conozco que no lo son tanto. Son los servicios fantasma de élite.
Todo el mundo sabe que soy una persona con ciertas tendencias a coleccionar enfermedades extrañas, y bien es cierto que si de mi (o de los médicos) hubiese dependido curarlas, ahora sería un montoncito de cenizas, pero no es por otra causa por la que aun sigo vivo sino por los servicios fantasma. Uno muy interesante es el que se encarga de transformar una receta médica en una inserción de medicamentos en el organismo en su debido intervalo de tiempo.
Los servicios fantasma son ciertamente inteligentes, y tienen algún sistema avanzado de percepción sensorial. Si estoy en una época de fuerte desgaste, generan un combo de bioadquisición de zumos de naranja y complejos vitamínicos, en las épocas de exámenes generan latas de bebidas energéticas en los armarios de la cocina, incluso si el despertador no ha sido suficientemente vil como para lograr que no llegues tarde a los sitios, los servicios fantasma se encargan de hacerlo.
Pero de entre todos estos, y muchísimos otros, que requerirían de páginas y páginas solamente para ser mentados, hay uno que me ha llamado la atención, un servicio de calidad impecable y utilidad muchísimo mayor a la que uno podría pensar.
Y es que desde hace algún tiempo en mi habitación pasa esto.
Siempre hay una botella de agua llena, sin poder dar lugar a terminarla, ya hay una nueva botella llena esperando, ya es instintivo girarme a por ella y cada vez que la veo pienso “benditos servicios fantasma”.
Javier, y los servicios fantasma.
PD: Gracias madre por todo esto y mucho más, no creo que exista pago para lo bien que me tratas. Gracias.
Servicios fantasma
Publicado por Javier en 9/19/2007 10:13:00 PM
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3 comentarios:
Díselo directamente a ella, cabroncente, que no tiene blog.
A ver si salimos con la bici que estoy ansioso, dime horas posibles.
sí, soy germán.
Bueno, bueno, bueno, veo en todo esto una pequeña forma de exponer cosas que no parece te atrevas a decir en persona... bien, bien, bien, esto hay que remediarlo, veamos; reza dos padres nuestro y decide matar a tu padre...al fín y al cabo aquí sólo das las gracias a tú valiosa madre. Si, si señor soy la profe de religión y aún planteo esa cuestión a mis alumnos, por eso algunos acaban con trastornos mentales del tipo knoublauch, estudiando carreras infernales y escribiendo blogs para comunicarse con el exterior de su mundo.
Jaja, bueno, ya me he reido un rato y he puesto lo más ingenioso que se me ha pasado por la cabeza. Desvelo mi identidad como RAFACLIO!!!.
Podiamos hacer una quedadita para tomarnos algo un día entresemana por la tarde, que decis??, propón tú el día Arlandy xq nosotros (incluyendo a German) tenemos pocas clases y aún no trabajamos...ya sabes...jaja.
Sí que tienes razón, sí, aunque eres más fantasma tú por escribirlo que tu madre por hacértelo XD.
Un saludo TP.
PD: Si se lo dijeras a ella en persona se moría del susto
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