Mi tiempo no vale absolutamente nada, si no lo paso a tu lado.
Leyenda
El ser humano es predecible la gran mayoría de las veces, cotidiano y monótono es el tiempo de largas vidas, aburrido y oscilante, cada día es lo mismo, y al siguiente será igual; y por eso es humano. Pero a veces... a veces eso cambia, en muy pocas ocasiones es sorprendente, en contadas fascinante... y tan solo una, dos, los más afortunados tres veces en la vida puede ser extraordinario, épico, titánico, legendario... Pese a esta diferente relación la monotonía y la leyenda nos hacen ser humanos, y aunque miles y miles de versos se podrían escribir sobre la monotonía, al final, aunque sean solo cuatro, escribimos y leemos siempre por lo mismo, la leyenda.
La leyenda es su piel
En los libros de la historia, en los cuentos y canciones, poesías y romances, donde hablan de humanos siempre narran la leyenda, la leyenda del coraje, la leyenda del valor, la leyenda del tesón... ¡Pero más aun! La leyenda del cariño, la leyenda de la ternura, la leyenda del amor. Y es que si por algo el ser humano puede llegar a ser un ser de leyenda, es por amor.
La leyenda son sus labios
Cuando seguimos el destino, no importa la razón. El destino ya es el camino que te acerca a un renglón de un viejo libro, de una historia de valor. Y es que no importa el camino, ni el origen, ni el destino, solamente la determinación; no importa si es rural o de ciudad, en una selva o un manglar, si el camino serpentea, hacia arriba o hacia abajo, si es de asfalto o es de arena ¡Qué más da! Lo importante es la leyenda, y la leyenda es no mirar hacia atrás.
La leyenda es su sonrisa
Ni en renglones olvidados, ni malditos, ni quemados se encuentran ya los versos de leyendas de traición, de leyendas del dolor, de leyendas a la sombra, de leyendas sin historia... son leyendas olvidadas, son leyendas incineradas, son leyendas subyugadas por la voluntad del amor. El amor es la leyenda, y el humano el portador; sin historias no hay leyendas, sin leyendas no hay amor. Y si el humano es la leyenda, que nunca falte el amor.
La leyenda eres tu...
... te quiero Sonia.
Javier, el campeón de luz.
Publicado por Javier en 4/01/2009 01:02:00 AM 4 comentarios